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Max Weber, entre otras muchas cosas filósofo y politólogo alemán, nos dejaba una de esas frases de cabecera al afirmar que “el político debe tener: amor apasionado por su causa; ética de su responsabilidad; mesura en sus actuaciones”. No estaría mal que el secretario de organización del PSOE de Almería, Diego Asensio, dejara por un momento aparcadas otras lecturas, como por ejemplo sus conversaciones con los implicados en la Operación Poniente publicadas en diferentes medios de comunicación, y profundizar en otros temas de mayor calado moral. Equivocado, muy equivocado anda el secretario de organización de los socialistas almerienses si cree que el camino a seguir en política es el que le marca José Luis Rodriguez Zapatero. La mentira, el doble mensaje, la falta de escrúpulos y el todo vale, son actitudes políticas que funcionan los primeros días, pero que finalmente terminan por hundir al político que las practica. Así lo afirman encuesta tras encuesta los ciudadanos, descontentos con el que hacer de los políticos que practican esta clase de política. Siguiendo literalmente lo que afirmaba la escritora Maruja Torres, “en política no hay que tener sólo un poco de cara dura para convencer. Se necesita mucha”, el senador Asensio se dedica a echar cara al asunto, como forma de salvarse de un buque que comienza a hacer agua, mucha agua, el PSOE de Almería. Porque no me digan que no es tener la cara dura que Asensio se haya hecho famoso a nivel nacional por sus continuas conversaciones con todos los implicados en la Operación Poniente; llegándose a reunir, junto a Martín Soler, con los protagonistas de esta operación, nada más y nada menos que para preparar el curso político en la provincia de Almería, cuando no para darles algunas informaciones que no le correspondían a él facilitarlas. Mientras todos nos enteramos de estas actuaciones por la publicación de algunas llamadas telefónicas que aparecen en el sumario, Asensio no tiene ningún reparo en afirmar públicamente que “no hay ningún socialista implicado”, aunque después matice con “un creemos que no lo habrá” que el futuro dirá lo que hay detrás de esa frase. Tampoco muestra ningún apuro cuando afirma que “el PSOE realizó un pacto político en la Diputación Provincial y lo rompió de forma fulminante, en cuanto tuvo conocimiento de la detención del presidente del PAL”, mientras medios de comunicación nacionales publican que el presidente de la Diputación Provincial de Almería, Juan Carlos Usero, tuvo que pedir ayuda a Sevilla ante los constantes mensajes telefónicos que recibía de Asensio exigiéndole cumpliese con los acuerdos pactados con el PAL para seguir contando con su apoyo en la Diputación, entre ellos la contratación del personal de confianza del presidente que exigía el PAL. No es de extrañar que cada día sean más los compañeros socialistas, socialistas de verdad y cansados de tanta cara, que alcen su voz para poner en su sitio a quienes bajo su liderazgo el PSOE no ha ganado una sola elección, actúan sin miramientos y con contundencia las críticas internas, piden la presunción de inocencia para Garzón y se la niegan al resto de los ciudadanos, entre los que me incluyo. Mientras dice no haber leído nada del sumario de la Operación Poniente, Asensio defiende que las escuchas son sólo una parte del sumario y es la Justicia la que debe determinar el grado de implicación en los hechos de cada una de las personas que aparecen. Tampoco duda en poner en marcha toda la maquinaria del PSOE, algunos de los abogados pagados con dinero público y no del partido, para intentar lincharme como político y como persona por pagar facturas de obras que ahorraron a Gádor miles de euros, no como a sus compañeros encausados, que lo son por apropiarse del dinero para su uso y disfrute. Está claro que a personajes de este tipo conceptos como la ética política les quedan grandes y que tan sólo la voluntad popular les hará darse cuenta de que no todo vale. Por ello mi respuesta va a ser clara, ganar con el apoyo de mis vecinos las próximas elecciones municipales, y demostrar que hay otra forma de hacer política, de cara a los ciudadanos y no en el despacho. Mientras tanto Diego Asensio nos dejaba recientemente otra de sus frases para la historia, ante las medidas para la reducción del déficit aprobadas por Zapatero no se le ocurre decir otra cosa que decir que “es pensando en los ciudadanos como se toman las decisiones en este país desde que el PSOE llegó al Gobierno”. ¡Así nos va!
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